Editorial Marzo 2009

Editorial Marzo 2009

EXPEDICIÓN ISLA CHAÑARAL VERANO 2009
18 de Febrero al 3 de Marzo de 2009.
INTEGRANTES: Alejandro Miranda C., Ivonne Gallardo V., Javiera Castro F. y Hernán A. Díaz M.

Estuvimos hace unas pocas semanas en Isla Chañaral (Reserva Nacional Pingüino de Humboldt). Entre el 18 de Febrero y el 3 de Marzo de 2009, un periodo breve pero fructífero. Volvimos porque queríamos tener una idea de la cantidad de pingüinos que había andado por ahí durante la temporada reproductiva veraniega. En esta época, finales de febrero y principios de marzo, la mayor parte de los pingüinos ya han dejado sus nidos para ir al mar, no sin antes cambiar totalmente su plumaje, como todos los años.

Antes que nosotros llegásemos, miles de parejas de pingüinos estaban en sus nidos, empollando la mayoría, mientras otros aún incubando uno o dos huevos. Los polluelos al nacer son bastante indefensos, poseen un cuerpo rechoncho, patas grandes oscuras, alas y cabeza más bien pequeñas y su piel está cubierta de un plumón delgado que con el tiempo crecerá hasta formar un chaleco de plumas esponjosas color gris, dándole al pollo una apariencia peluda más que emplumada.

A medida que crece, adquirirá las proporciones de la juventud y adultez, empezando ya este año con su primera muda, donde botará todo ese plumón de peluche, para quedarse con un lustroso plumaje corto y compacto, blanco en el vientre y pecho y gris por detrás. Todavía no tendrá el color negro definitivo que cubre la espalda de los adultos ni la franja del mismo color que bordea el pecho.

Esta vez, queríamos obtener una visión más detallada de la población de pingüinos que habita la isla. Durante años, el número de individuos reportados para este lugar fluctuó entre los 2,000 y 5,000 individuos (Araya et al., 1987, 2000; Mattern, et al. 2004).

El año 2001 estuvimos desde el 14 de febrero en Isla Chañaral y nos tomó 2 días para un equipo de 8 personas recorrer la isla entera, en transectos paralelos distanciados 200 metros, contabilizando los grupos de pingüinos que tomaban el sol sobre las zonas más altas de la superficie de la isla. Como nuestros reportes indican (http://www.planetavivo.org/drupal/recursos (citado por Mattern et al. 1984), contamos 16,262 pingüinos.

En particular esta especie de pingüinos es muy sensible a la presencia humana, suelen escapar corriendo hasta esconderse en algún nido vacío cercano o perderse de vista, hasta que se detienen y no son capaces de distinguir la presencia de alguien a lo lejos. Entonces ahí se quedan tranquilos.

Sin embargo, cuando permanecen en grandes grupos, descansando de pie generalmente al sol, no escapan en loca estampida, observan, se mueven, algunos cambian de posición, pero permanecen en su lugar, siempre atentos a los movimientos de los extraños.
La experiencia nos ha enseñado que es posible “arrear” a los pingüinos hacia una dirección específica. Cambiando nuestro sentido de aproximación, aún a la distancia, un pingüino verá que alguien (o algo) camina o se acerca desde detrás o desde delante de él, según el ángulo de visión que el pingüino pueda establecer con respecto a una persona. Cuando el pingüino ve que lo que se acerca viene desde atrás, tenderá a caminar más rápido y hasta correr, en la misma dirección que lleva. Si, por el contrario, ve que la figura lejana se aproxima desde el frente y él está yendo hacia su encuentro, entonces el pingüino se detendrá, observará los siguientes movimientos a la distancia y después de un rato cambiará de sentido para alejarse dejándonos a su espalda.
Haber aprendido esto es bastante útil porque en la Antártica tuvimos la oportunidad de participar en un trabajo de monitoreo donde era necesario capturar algunos pingüinos para medir algunas de sus características, y usando esta técnica podíamos acercarnos bastante a nuestro objetivo acortando nuestra distancia sin que escapara, caminando a uno y otro lado, antes de correr tras él en una carrera corta para atraparlos en una red.

En Isla Chañaral, este conocimiento nos sirve para movernos estratégicamente cuando grupos pequeños de pingüinos de Humboldt advierten nuestra presencia y tienden a escapar. La isla tiene lugares peligrosos que, a pesar de la resistencia corporal de estas aves, pueden causar la muerte si se desbarrancan desde alturas considerables. Es posible entonces dirigir a la distancia el sentido de su alejamiento, idealmente de vuelta a sus nidos subiendo hacia zonas más seguras de la isla.
De cualquier manera, nuestra primera acción, es permanecer quieto de pie y salir lentamente de su visión, alejarse un poco y hacer un rodeo en la ruta que, a la distancia, no los incomode. Si esto es así permanecerán tranquilos, no se inquietarán mayormente y solo observarán.

En sus nidos están más seguros y se quedan mirándonos con uno y otro ojo en un movimiento de cabeza casi hipnótico. Se ha mostrado que su corazón se agita ante la presencia inesperada, como cualquiera de nosotros se asustaría al ver aparecer una figura extraña frente a nuestros ojos inspeccionándonos, pero nada que pueda traumatizar a un pingüino. Cuando vuelva al mar, tendrá que lidiar con condiciones mucho más estresantes de riesgo vital, tanto en la consecución de su alimento como en evitar los predadores. La seguridad de la isla es un paseo en el parque durante la vida de los pingüinos en su época reproductiva. Y nosotros, unos visitantes pasajeros que ya comienzan a reconocer. Cerca de nuestro campamento nuestros vecinos pingüinos también nos observan, como nosotros a ellos.

En febrero de 2002, durante las horas de más calor en la tarde, era posible contabilizar grupos desde 50 hasta 100 o más individuos en los promontorios más elevados y en los bordes altos de las quebradas. La mayoría, en proceso de muda, debía esperar aún 20 o 30 días más para ir definitivamente al mar. Ese mismo año, datos nuestros no mencionados en el reporte antes indicado muestran que, solamente en las playas, después de un día de circunnavegación de 5 horas entre el mediodía y las 17:00 hrs., fue posible contar cerca de 5.000 pingüinos sólo en las costas.

Hoy esta imagen ya no es posible de ver. Entre el año 2002 y 2003, fuimos testigos también de un cambio en el estilo de convivencia entre algunos habitantes de la isla. Previo a esta época en Isla Chañaral, lobos marinos (Otaria flavescens) y pingüinos de Humboldt, parecían tener una existencia pacífica e independiente. Aunque es probable que en el mar a veces compartieran fuentes comunes de alimento, en tierra no se observaban complicaciones. Normalmente era posible ver pingüinos entre los lobos que descansan principalmente en una playa y en varias plataformas rocosas costeras que se encuentran en el lado Este de la isla. En una playa contigua a las loberías de machos no-territoriales y sub-adultos, separada sólo por una pared de roca que desciende y se extiende hacia el mar unos 150 o 200 metros, estaba Playa Pingüino, una playa de piedras que podía llegar a concentrar hasta 600 pingüinos en las horas de la tarde.
Hoy no es posible ver tal espectáculo. Quizá por escasez de comida o por un encuentro fortuito/desafortunado, algunos lobos marinos aprendieron, entre esos años, que a veces los pingüinos pueden ser una buena presa para capturar. Desde esa época es difícil ver grupos tan numerosos de pingüinos en las playas. Es posible que una conducta que tal vez siempre existiera, pero de ocurrencia esporádica, se haya hecho más frecuente durante esa temporada, estableciéndose la actividad regular en algunos lobos marinos, de patrullar regularmente las playas para saltar sobre algún pingüino distraído.

Como consecuencia, hoy los pingüinos ya no bajan a las playas para asolearse y nadar en la orilla mientras botan sus plumas viejas. Hoy prefieren permanecer en tierra, en sus nidos bajo cactus o en grupos no tan grandes al atardecer. En tierra siempre son más difíciles de ver y por consiguiente, también de contar, excepto en aquellas condiciones ideales que existían en la isla el 2002. Es posible que el número estable de alrededor de 4.000 pingüinos reportados históricamente, refleje solamente la cantidad de pingüinos posibles de ver en un día de censo, mientras otra parte no menor de la población total de la isla permanece oculta a los ojos de los investigadores casi todo el tiempo.

En 2004, sobre la base de nuestra investigación y comunicados de nuestros resultados por uno de nuestros estudiantes colaboradores, un par de tesistas alemanes de la Universidad Católica del Norte, nos acompañaron por primera vez a Isla Chañaral para medir algunos parámetros de los polluelos recién nacidos y para preparar una futura visita donde realizarían un nuevo censo, para corroborar o refutar nuestros datos que estaban fuera de lo esperado y que contrastaban sustancialmente con los registros históricos para esta especie en este lugar. Los censos desde el año1993 indican una población fluctuante de entre 2.500 a 5.000 individuos, y en 2002, con nuestro censo, ese número aumentó a más de16.000, mientras que ese mismo año, otro registro independiente, arrojó un valor similar a los anteriores, de 5.000 individuos.

La metodología de Mattern y colaboradores (Mattern et al., 2004, op. cit.) fue distinta a la que nosotros utilizamos el 2002, ya que ellos incluyeron en su investigación una aproximación estadística para calcular la hipotética población total de pingüinos, basados en una estimación de la densidad de nidos, en distintos sectores de la isla. ¿Sus conclusiones? Una estimación total de 22.000 pingüinos. (Mattern et al., op. cit.).

La consecuencia de estos resultados y de que un estudio independiente haya corroborado nuestros datos reportados, adquiere más sentido ahora al incorporar a nuestros datos de censo terrestre, los cerca de 5.000 pingüinos contabilizados en el censo costero que se llevó a cabo un día distinto, pero a la misma hora del día, entre las 12:00 y las 17:00 hrs., por lo que es de suponer que los pingüinos que contamos en las playas no son los mismos que a esa hora permanecen sobre la isla.

El número de pingüinos en las playas, antes que estos dejaran de descender a la orilla durante el periodo de muda por la presión de predación de los lobos, era más o menos constante alrededor de 4.000 y 5.000 pingüinos, debiendo tener relación también, como es de esperar, con la superficie total disponible de playas para descansar cerca del mar. Considerando entonces nuestros censos terrestre y costero sumados, los números actualizados nos llevan a una figura de 21.000 animales.

Otra manera de llegar a este número total coincidente para el año 2002 con los resultados de Mattern et. al el 2004, es pensar en el siguiente modelo estimativo simple: como generalmente durante el día uno de los miembros de la pareja permanece en el nido, con una o dos crías que están alimentándose, y pensando que debiera existir al menos uno o dos individuos juveniles de la temporada anterior, por cada adulto que observamos en las playas, y finalmente al menos 1 o 2 adultos jóvenes aún sin pareja, esto nos dice que por cada adulto en la playa, puede haber un rango de entre 4 a 7 individuos más en tierra. Es decir, tomando el valor central más parsimonioso (el menor), 5 para este rango hipotético, nos resulta que el número total de pingüinos en la isla sería de 5 x 4.500 (habiendo descontando un numero total de 500 individuos juveniles que comparten con los adultos las playas durante la muda), nos da un total de 22.500 pingüinos.

Figura 1
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-> 1 adulto en playa
-> 1 adulto en nido (pareja)
-> 1 ó 2 polluelos
-> 1 o 2 juveniles (de la temporada pasadas)
-> 1 o 2 adultos sin pareja

Mínimo = 4 (1 adulto en el nido + 1 pollo + 1 juvenil + 1 adulto sin pareja)
Máximo = 7 (1 adulto en el nido + 2 pollos + 2 juveniles + 2 adultos sin pareja)
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Para corroborar y actualizar todas estas figuras, tanto las combinadas estadísticas efectuadas por Mattern et al., (2004), como los valores y modelos estimativos a partir de nuestros censos terrestre y costero, es que volvimos a isla Chañaral para aumentar la resolución de nuestro estudio y obtener una indicación más fidedigna y comparable metodológicamente con el último censo del año 2004.
Para una población de aves que históricamente se ha encontrado en una categoría de cuidado, amenazada o clasificada como vulnerable el año 2003 por la UICN, es de suma importancia clarificar el número de su población en un lugar donde, al parecer, se concentra la mayor cantidad de pingüinos en toda su distribución mundial que se extiende por la costa, desde la isla de Chiloé en Chile por el sur, hasta Perú por el norte.
Los datos oficiales basados en las tendencias reproductivas actuales estiman una población mundial de entre 3.300 y 12.000 parejas reproductoras, de forma que la especie podría llegar a estar extinta para el próximo siglo (Capper, D.R. and Statterfield, A.J., 2000).

Afortunadamente nuestros datos confirmados por Mattern et al. (2004), nos dan una visión un poco más esperanzadora, ya que sólo en Isla Chañaral se concentraría una población estimada de alrededor de 10.000 parejas reproductoras, casi el número que hasta antes de nuestros hallazgos se contemplaba como la población total de pingüino de Humboldt en toda su distribución.

Con los resultados que obtendremos a partir de nuestro censo reciente, esperamos tener una imagen de mayor resolución de las densidades promedio de los distintos sectores donde anidan los pingüinos en Isla Chañaral. Con este propósito hemos cuadruplicado el número de parcelas de estudio en la isla, comparado con trabajos anteriores y hemos conservando lo esencial de las metodologías previas para hacer nuestros resultados comparables y contrastables con la información precedente. Nos interesa saber qué tan predictivos y confiables son los modelos estadísticos que se han aplicado para estimar la población total de la isla al confrontarlos con valores de densidad medidos con mayor resolución y con un número total de parcelas más grande y homogéneamente distribuidas en la superficie de la isla.

Los primeros resultados nos indican que sobre la isla, las densidades promedio de los nidos en los distintos sectores no es tan homogénea como un modelo estadístico pudiera desear, por lo que incorporar estas correcciones será de mucha utilidad para obtener un número más realista y confiable de la población total de pingüinos de Humboldt en Isla Chañaral, quizá uno de los últimos reductos de refugio y protección para la mayor población mundial de esta especie.

REFERENCIAS

Araya, M. B. and F. S. Todd. 1987. Status of the Humboldt Penguin in Chile following the 1982-83 El Niño. Proceedings of the Jean Delacour/IFCB Symposium, Los Angeles, CA.

Araya, M. B., D. Garland, G. Espinoza, A. Sanhuesa, A. Simeone, A. Teare, C. Zavalaga, R. Lacy and S. Ellis. 2000. Population and Habitat Viability Assessment for the Humboldt Penguin (Spheniscus humboldti). Final report. Apple Valley, MN, IUCN/SSC Conservation Breeding Specialist Group.

Diaz, H. A. and C. A. Rozas. 2003. Mapa interactivo de la Isla Chañaral, III Región, Chile: 14 Febrero 2002, Censo Pingüino de Humboldt. Sociedad Planeta Vivo.
http://www.planetavivo.org/drupal/files/InvestigacionDocu/Chanaral/mapa/... (accessed: 5 August 2003).

Capper, D.R. and Statterfield, A.J. 2000 Threatened birds of the world. Lynx Edicions, Barcelona and Birdlife International, Cambridge.

Mattern, T., U. Ellenberg, G. Luna-Jorquera & L. Davis. 2004. Humboldt Penguin Census on Isla Chañaral, Chile: Recent Increase or Past Underestimate of Penguin Numbers? Waterbirds 27(3): 368-376, 2004.



Hernán A. Díaz A.
Director
Sociedad Planeta Vivo
www.planetavivo.org

PEDIDO DE AYUDA

HOLA , ENCONTRE ESTA PAGINA Y ME INTERESO MUCHISIMO. SOY DOCENTE DE SEGUNDO AÑO DE UNA ESCUELA DE LA PERIFERIA DE LA CIUDAD DE TANDIL.
ME GUSTARIA ME ENVIEN MATERIAL ESCRITO O VIDEOS PARA LA ESCUELA, YA QUE ESTE AÑO LOGRAMOS TENER UN REPRODUCTOR DE DVD.
NO SE SI USTEDES SON UNA FUNDACION O ESTO TIENE ALGUN COSTO.
NUESTRA ESCUELA ESTA RODEADA DE UNA COMUNIDAD CON MUCHAS CARENCIAS Y TODO LO QUE PUEDAN BRINDARNOS LAS DOCENTES LES DAREMOS UTILIDAD.
LA IDEA ES QUE NUESTROS ALUMNOS TENGAN POSIBILIDADES, LAS MAYORES POSIBLES PARA CONSTRUIR PARA ELLOS UN FUTURO MEJOR. Y ESTAMOS CONVENCIDAS LAS DOCENTES DE LA ESCUELA 47 QUE LA EDUCACION ES EL CAMINO.
HACEMOS TODO A PULMON , COMO SE DICE PERO CON MUCHO AMOR.
AGRADEZCO MUCHO LO QUE NOS PUEDAN BRINDAR.
BETINA FRIGO DNI:18.321.225

Posted by betina frigo on Dom, 03/21/2010 - 13:38
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